domingo, 16 de diciembre de 2012

Socoroma


Las primeras gotitas de lluvia se dejaban caer, teníamos que
encontrar alojamiento  pronto.

El bus hacia Socoroma parte desde Arica los días miércoles y sábado a las 7 de la mañana recorriendo los 125 km en un tiempo aproximado de 2 horas pasando por lugares como Lluta, Poconchile, Quebrada de Cardones, Cuesta del Aguila y Zapahuira poblados vecinos en la precordillera.  Nosotros tomamos el bus el día miércoles y sin mayor información ni preparativos nos dimos uno de los paseos más interesantes y anecdóticos en nuestra existencia.

Los candelabro, especie cactácea que adorna los cerros a
2000 msnm, se pueden ver alrededor de la carretera 11-Ch

A la llegada lo primero que distinguimos fueron sus terrazas. Algunas actuales y otras mucho más antiguas. Otras cosas que llaman la atención son sus grandes eucaliptos Al igual que en otros poblados que adornan añosos. Mas allá los nevados de Putre arman un precioso conjunto que nos invita a aprovechar al máximo nuestra estadía y escudriñar sus tesoros arqueológicos. Las calles de piedra nos condujeron de manera expedita a la nueva plaza los sshh y junto a aquellos la hermosa iglesia que de a poco toma forma gracias a las tareas de restauración que se estima terminara a principios del año 2013 pero el avance nos permite imaginarnos su aspecto final, profundizando un poco en el tema podemos mencionar la tarea de reciclaje de los antiguos bloques de  adobe,  aquellos que están trisados o que se desprendieron  de los muro son procesados y reconstruidos permitiéndose reubicarlos sin perder un mínimo de historia. Otro punto importante es la recuperación de la fachada original y sus puertas, estas fueron pintadas en reiteradas ocasiones,  la tarea de restaurarlas consiste en retornarlas como fueron creadas originalmente permitiendo apreciar la belleza de los materiales la piedra y madera.  En un sector se exhiben las campanas de bronce junto al techo del campanario que se erige junto a la iglesia  y que según nos cuentan fue construido en un periodo mas reciente,  los muros se cubren con una red llamada geomalla cuya función es mantener la integridad de los muros en caso de temblores fuertes o terremotos e evitando derrumbes y sus cimientos fueron reforzados con cemento de azufre,  material alternativo al cemento tradicional de argamasa de yeso con la ventaja de que este no absorbe la humedad que existe en los suelos.


En la cancha de fútbol, un poco mareado por la altura.
En restauracion
La iglesia de Socoroma.



 La primera salida del viernes fue a las 10 am para encontrar las pictografías y para conocer un poco mas el valle. La caminata se me hizo un poco mas pesada a causa de la altura geográfica del lugar aquel (3100 msnm) y así caminamos varios metros por una ruta vehicular hasta donde el valle parecía solo habitado por un águila y varias aves entre estas una especie de loro de color verde y pequeñas dimensiones aves muy asustadizas que fue difícil fotografiar, huían apenas percibían presencia humana. Un poco mas allá obreros trabajaban en la construcción de un canal junto a una impresionante caída de agua entre las rocas, nuestra caminata al igual que el clima iban muy bien pero solo hasta que un estruendo que hacia ecos entre los cerros nos advirtió de la fuerte lluvia que nos caería encima si no nos devolvíamos al pueblo lo mas rápido que nuestros pulmones soportaran, almorzamos en el local de la señora Zunilda, que también tiene un restorán en Zapahuira, junto a los trabajadores de la fundación un reponedor almuerzo con  mariscos y disfrutamos  la ensalada con una panorámica de Socoroma y el Taapaca cubierto de nubes, en la televisión del local la programación era “Los Mendez” y no había otra cosa puesto que el receptor satelital, llámese Deco,  ya no funcionaba por el apgon aquel dejando a poblados tan alejados como este solo la posibilidad de ver “Las Argandoña” y “Los Mendez”, en fin.   Minutos después caería una lluvia que se extendería por toda la tarde, no había de otra forma tendríamos que buscar alojamiento. Recorrimos las ahora solitarias y húmedas calles de Socoroma pero ya no quedaba espacio, bueno si lo había pero a un precio digno del bolsillo europeo,  milagrosamente encontramos uno al precio de la caridad en el momento justo antes de quedar completamente empapados por la lluvia y después que los lugareños nos echaran una mano,  la señora Adela nos abrió las puertas de su casa y arreglo una pieza (de grueso adobe) donde evitamos coger una pulmonía, la lluvia parecía no terminar así que preferimos tratar de dormir un poco aunque para mi fue imposible como podría estar encerrado y tranquilo en un lugar tan bonito.


Nuestro querido amigo.

Ilumuacion en las calles.

Manjar de los dioses.


Finalmente y contra todo pronostico la lluvia ceso  y pudimos salir a eso de las 17 hrs, el gris cielo daba un tono triste al pueblo alumbrado por farolitos de luz amarillenta dispuestos en cada entrada de las casas de adobe.
Cuando llegábamos a la iglesia avistamos a un personaje que se nos hacia conocido, si era Ignacio Franzani el de la televisión que visitaba Socoroma observaba el avance de la iglesia  y dormiría en Belén para luego ser el presentador del festival de jazz allá en Guañacagua, cruzamos unas pocas palabras mas hasta que nosotros  nos fuimos a tomar once  antes de ir a dormir en nuestro alojamiento junto a la compañía de "Guatero" un gato que bautizamos cariñosamente por acercarse a acostarse sobre nuestros pies,  el entro a la pieza para al igual que nosotros protegerse de la lluvia buscando el lugar mas abrigado al otro día no lo vimos mas.  El sábado nuestro segundo día y final lo  dedicamos a conocer la iglesia mas a fondo gracias a Aldo que nos detallo parte del proceso realizado y las distintas personas que intervienen en el.  La arqueóloga nos mostró unos objetos muy interesantes, eran unas sandalias de cuero y unas puntas de flecha con fechas aun indeterminadas futuras piezas de exposición para el nuevo museo de Socoroma.  También buscamos sin éxito   a “Los Pintados”, arte rupestre impregnada dentro de una cueva junto a la rivera, varias indicaciones de personas nos convencieron de buscarlas a lo largo de gran parte del río  y el cerro, esto no lo consideramos bajo ningún punto una perdida de tiempo (la vista es alucinante) pero nos indica claramente la poca información turística que se brinda al turista de a pie. Lamentablemente no pudimos dar con la tal cueva bueno antes de subirnos al bus de regreso a Arica un conocedor de la zona nos dio la información que buscábamos pero ya era demasiado tarde para Los Pintados y Los Pussiris. por lo menos para nosotros que debíamos volver a Arica para gastar el sueldo en comprar los regalos navideños. Sin duda tendremos nuestra revancha en Socoroma y encontraremos estos tesoros pero sinceramente y ahora que escribo esto agradezco todo lo que sucedió, si porque finalmente Socoroma es lo suficientemente bello y mucho mas aun, un precioso espacio para vivir aunque sea por un ratito.
Mas alla Putre.

En construcción.

Nevados.